La remontada de Once Upon a Time

29/12/13


Once Upon a Time es una serie que tiene un asombroso poder: cuando se lo propone sabe hacer las cosas increíblemente bien y, en cambio, cuando se lo deja de proponer, sabe hacerlas vomitivamente mal. A lo largo de estas tres temporadas hemos visto truño-tramas que nos han hecho incluso plantearnos abandonar la serie y, por otra parte, hemos visto otras que nos han enternecido y nos han dejado al borde de las lágrimas. Once Upon a Time es una serie de altibajos. Afortunadamente, la primera tanda de la tercera temporada ha supuesto una gran remontada, y el último episodio emitido, el 3x11 "Going Home", del que nos habla Doralais, ha sido todo un regalo de Navidad y se ha convertido en uno de los mejores y más prometedores capítulos que recuerdo de la serie.

¿Qué es lo que está por venir...?

Ya hablé en su momento de la segunda temporada y, para qué engañarnos, he de decir que me decepcionó profundamente. Tuvo ratos brillantes a ratos, y el 2x17 "Welcome to Storybrooke" es un capítulo que me encantó y que siempre defenderé como uno de los mejores de la serie. Sin embargo, las tramas de la temporada estuvieron, a rasgos generales, mal hiladas, y me dejaron con la sensación de que no terminaban de coger forma y de que se hacían algo repetitivas. Llegué a sentir que los guionistas habían perdido el rumbo. Por suerte, el season finale de la temporada (también nos habla de él Doralais) parecía indicar que un gran cambio estaba por llegar. Comenzaba la aventura en Nunca Jamás.


Han sido once capítulos de esta tercera temporada que han girado principalmente en torno a Nunca Jamás, en torno a Peter Pan y muy especialmente en torno al rescate de Henry, que ha estado metiéndose en líos y liándola parda toda la temporada. Y, si bien ha habido alguna que otra trama que ha quedado a medio gas, ha habido grandes momentos de esos que Once Upon a Time sabe hacer tan bien. Han intentado por todos los medios remontarse a sus orígenes y recuperar la magia que se perdió en la segunda temporada. Y, para ser justos, sin haber conseguido nada excesivamente espectacular, creo que lo han logrado. 

Pros

- La relación entre Regina y Henry, que es uno de los pilares de la serie. ¿Fui el único que se emocionó con los flashbacks de Regina y baby-Henry? Qué MONERÍA de bebé.

- Charming ha sido menos idiota de lo habitual y ha tenido algún momento divertido.

- Este diálogo :_(

Henry: Esto es injusto. Es todo culpa mía. Si nunca hubiese ido a por Emma, si solo hubiese vivido bajo la maldición contigo, nada de esto hubiese ocurrido. Pensé que estaba solo. Pensé que no me querías. Pero estaba equivocado.

Regina: Henry. Yo también estaba equivocada. No fue culpa tuya, fue mía. Lancé una maldición por venganza. Y yo soy... yo soy la mala. Ya oíste al señor Gold. Los malos no tienen finales felices. 

Henry: Tú no eres la mala. Tú eres mi madre.


- Las introducciones de tres nuevos personajes de cuento: Peter Pan, Ariel y Campanilla.

- La ¿revelación? un tanto ambigua de que Mulán es ¿lesbiana? y está ¿pillada? por Aurora. Quiero saber más de Mulán, ojalá le dediquen pronto un episodio sobre su pasado. Mulán es una de mis películas favoritas de Disney. "No puedo continuar con esta gran falsedad"...

- Los sexy-momentos de Garfio con Emma y con (¡sorpresa!) Campanilla.

- El nuevo Robin Hood es un mejor y más guapo actor que el de la temporada pasada.

- La trama es general ha mejorado, es más interesante y consistente. Han profundizado más en los personajes principales y han afinado las relaciones entre ellos.


Contras

- Algunos flashbacks del pasado de Blanca y Charming se hacen ya algo cansinos e innecesarios.

- No es necesariamente un contra, porque no les ha dado tiempo a ello, pero me gustaría que le hubieran dedicado más protagonismo a ciertos personajes. Mulán, Aurora, Wendy, sus hermanos hipsters... especialmente a Ariel.

- Tampoco es culpa de los guionistas en sí, pero he echado en falta al personaje de Caperucita Roja.

- Algunos episodios han flojeado a ratos.

- La trama de que Charming iba a morir. Todos sabíamos que NO iba a estirar la pata, así que, ¿para qué tanto drama? Relleno y tontá es lo que ha sido esta trama.

- Los cromas de Nunca Jamás. Cutres no, lo siguiente. Parecía que los personajes estuviesen en un videojuego cutre de los años noventa.

- Todavía les queda algo por remontar para alcanzar el nivel de la primera temporada. Igualmente, los altibajos siguen siendo demasiado pronunciados.


No voy a negarlo: estoy contento. Sigue sin ser todo lo buena que debería, pero Once Upon a Time por fin ha vuelto a exprimir el enorme potencial que tiene y ha vuelto a desarrollar buenas ideas de forma satisfactoria. Porque, reconozcámoslo; la premisa de la serie es increíblemente original y atractiva, por eso me dio rabia que hicieran las cosas mal en la segunda temporada. Ahora, sin embargo, parece que han vuelto a pillarle el truco a la serie. Ojalá sigan por este camino.


¡Feliz Navidad, y hasta la próxima!

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