Crítica del 9x08 "The Lighthouse" de How I Met Your Mother

6/11/13


Se dice que despues de un día malo siempre viene uno mejor. Y algo así ha pasado en los dos últimos capítulos de How I Met Your Mother. Después de un especial de Halloween horrendo, la serie vuelve mejor que en toda la temporada. Vuelven los momentos románticos 100%, la canción de carretera 500 milles de The Proclaimers (2x17, "Arrivederci, Fiero"), el "Thank you, Linus" y, lo mejor, ¡vuelve La madre!

*AVISO DE SPOILERS*

En el último episodio, la rivalidad entre Loretta Stinson y Robin Scherbatsky aumentó radicalmente por el póquer. Lily sigue cabreada con Marshall por la decisión de ser juez y Ted solo quiere ir al faro del Farhampton Inn, pero es demasiado romántico para ser solo una persona.

Una fase de la rivalidad es la competición y, en este caso, la competición tiene que ver con quién puede hacer mejores huevos revueltos, la madre de Barney o la de Robin. Pero hay un problema, la madre de Robin no va ha aparecer a tiempo, es más, ni siquiera ha cogido el avión.

Por eso Robin intenta concursar por ella, pero no tiene ni idea de cocina. Entonces, Loretta hace la pregunta más inapropiada que podía hacer: "Si no sabes ni cocinar huevos revueltos, ¿cómo vas a cuidar a mi nieto?", cuando nosotros sabemos que ella no puede tener hijos.

Barney le cuenta todo a su madre. Al parecer, él se enteró una noche que fueron a un bar secreto (una pasada) y tras sacar el tema, ella se lo cuenta. Barney, como buen prometido por aquel entonces, la abraza en señal de apoyo. Algo bastante romántico.

Lily, ahora mismo, no siente lo mismo por Marshall que Robin por Barney. Cada vez que oye algo relacionado con la profesión de juez, dándole más trabajo del habitual a Linus, que se está quedando sin vasos por todos los que ella ha roto.

Marshall y Daphne, a causa de una tormenta, se quedan a comer en casa de los Mosby, y se llevan un regalo. Clint, nadie sabe cómo, ha conseguido entrar en el coche de alquiler para arreglar los problemas de Marshall y Daphne, aunque acaba fuera.

Marshall se siente tan pisoteado que, tras volver a hablar de la energía nuclear, decide cambiar su actitud. Además de cabrearse, Marshall deja a Clint meditando en la cuneta de la carretera y, a partir de ahora, el elegirá la música que es, en este caso, "I'm gonna be (500 milles)". ¡Nadie fastidia a un Eriksen!

Loretta, tras enterarse de que Robin no puede tener hijos y darse cuenta de lo que eso supone, decide apoyarla a partir de ahora obligándole a llamarla "mamá". Así pues, Robin se agrega a una familia que le quiere, la familia Stinson.

Lily aconseja a Ted que vaya con Cassie, la chica pirada del anterior episodio, al faro, y él, al no tener más opciones, acepta. Pero nada va bien. La chica se tuerce el tobillo y no solo eso, además, hace que Ted vomite por tercera vez en su vida, recuerdo la frase "sin vomitar hasta tres desde el '93".

Después, la serie nos muestra un flash-forward en el que, La madre y Ted están en el faro. Pero no están allí por casualidad, Ted ha ido allí con una intención, pedirle matrimonio y ella, sin darle tiempo a acabar, le dice el sí tan esperado.

No me he podido decidir por un mejor personaje ni por uno peor ya que, en este capítulo, todos han aportado su grano de arena. La madre nos ha aportado felicidad, Robin tristeza, Marshall, odio por las meteduras de patas y Ted, miedo a la soledad.

El personaje invitado ha sido Clint y he de decir que este es uno de los personajes secundarios más divertidos de la serie, aunque Daphne también se ha ganado un hueco. Linus, con un papel mucho más corto, también ha mostrado un ligero toque de comedia.

En este capitulo hemos conseguido ver dos momentos muy relevantes. Por una parte, el abrazo de Loretta a Robin que firma el fin de la guerra y, Ted prometiendose con La madre. En este caso, la emoción fingida de Cristin Milioti ha sido muy creíble. Aunque me pareció más romántico cuando Barney se prometió con Robin.

La frase del día es, sin duda, una de las más recordadas de esta temporada y tiene que ver con una de las mejores escenas del episodio, y esta dicha entre Ted y La madre: "¿Quieres... ¡Sí! ¡Sí!.. ¿Quie... ¡Sí!... Déjame acabar, ¿Quieres... ¡Sí! ¡Sí!... ¿Casarte conmigo?...¡Si!".

Pero me frustran dos cosas, no poder haber averiguado el nombre del papel interpretado por Milioti, obligándome a seguir llamándola La madre y, por otro lado, no ver una actuación de ella cantando porque, no se si la habéis oído, pero canta fenomenal.

Conclusión: Por fin un episodio que puedo recomendar, con dos casos importantes y con la vuelta de la comedia romántica, algo que no veíamos desde hace el suficiente tiempo como para echarla de menos. Buen trabajo.

Adrià Tent (@wieder_blutbad)

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