Largo tiempo ha transcurrido desde que el visionado del improperio audiovisual La llamada inquietara, para siempre, mi existencia terrena. Esta “película”, si es que puede denominarse así a tal desquiciada unión de escenas, surge del ingenio burdo (filosofía delicuescente) de dos afamados personajes españoles: ‘Los Javis” (Javier Calvo y Javier Ambrossi). Un tándem “artístico” chabacano cuya unión es resultado de su relación amorosa (lo único loable de estos entes eyectados al mundo). Podría, sempiternamente, escribir ríos de tinta sobre tales mediocres, mas procederé al análisis kuicástico de su obra “cumbre”.
