Solo los sinvergüenzas siguen diciendo, a día de hoy, que las películas españolas son malas. Y las series, como el "nuevo cine" que son, no se quedan atrás. Movistar, Netflix y HBO son algunos de los todoterrenos se han sumado a esta fiebre de la series que nos viene atiborrando últimamente con más producciones de las que nos da tiempo a ver, y que está introduciendo una complejidad y variedad en la ficción española que no habría sido posible hace una década.
