Bryan Fuller es un creativo brillante al que siempre he tenido mucho cariño. Tiene una personalidad alegre, explosiva e intensa (no hay más que leer su cuenta de Twitter), es abiertamente pro-LGTB –lo cual suele plasmar en sus series; recordemos lo gay que era Hannibal– y, por si fuera poco, es fan de Gillian Anderson. ¿Qué más se le puede pedir a un hombre en esta vida? Por todas estas razones esperaba con muchas ganas American Gods, la nueva apuesta con la que Fuller espera superar su mala racha de series canceladas y cosechar, por fin, el éxito que merece. Y lo cierto es que, de momento, va por muy buen camino.
