Menuda angustia nos vienen dando a todos los fans de Game of Thrones. Te guste un tipo de personajes u otros da igual: en esta serie todos sufrimos igual. A ningún personaje le falta algún momento donde parece que algo muy malo va a pasarle o le ha pasado. Es más, la serie se rige más por los momentos en los que un personaje lo pasa excesivamente mal que por los que consigue estar estable. Pero son estos momentos donde conseguimos ver la verdadera identidad, los verdaderos sentimientos de los personajes.
