#BlackLivesMatters: 10 grandes series que critican el racismo estructural de Estados Unidos

29/5/20


Estos días medio mundo está siguiendo lo que sucede en Minneapolis, Estados Unidos, donde el asesinato de George Floyd a manos de un policía blanco ha provocado una serie de disturbios en la ciudad que parecen no tener un fin inminente. La gente afroamericana está enfadada... y lo cierto es que tiene muy buenos motivos para estarlo.

Creo que nadie puede negar que Estados Unidos tiene un gran problema. La ficción nacional siempre ha sido muy crítica con lo que huele a rancio en su país, y es que su pasado esclavista aún hoy duele. Estados Unidos arrastra serios problemas de racismo estructural, a los que se suma la política de armas permisiva y el abuso de poder de la policía. Los números hablan por sí solos: os recomiendo este artículo de 'Infobae' si queréis indagar más al respecto.

Las series, desde luego, como medios de masas tienen un gran poder: son "ficción", pero remueven conciencias y hacen crítica de problemas que son muy reales. A este respecto, la propia Estados Unidos ha dado algunas producciones muy interesantes que critican esa realidad convulsa de su país. Estas son, en mi opinión, algunas de las mejores:

Orange is the new Black


Puede que al final estuviera de capa caída, pero Orange is the new Black fue la serie revolución de Netflix en su momento; pionera en incluir un elenco diverso, auténtico y representativo de la sociedad estadounidense. Y fue con la muerte de una de sus protagonistas a manos de un policía blanco -de una manera que, tristemente, pone los pelos de punta, pues recuerda mucho a la forma en que fue asesinado Floyd-, con la que reivindicaron el #BlackLivesMatters y criticaron el racismo estructural del país usando -lo que les valió alguna crítica- a un personaje muy querido y conocido por los fans, para que el impacto y la empatía del espectador fuese mayor.

The Good Fight


En el spin-off de The Good Wife, los King apuestan por la inclusividad y asumen una perspectiva de género y racial: los conflictos por la raza forman parte de la temática de casi todos los episodios. Con mucha inteligencia, y desde un prisma increíblemente moderno y actual -no hay nadie que esté más al día que ellos-, los King relatan los roces entre blancos y negros y ese racismo, a veces más sutil, que sufren los estadounidenses de raza negra. Es, de lejos, una de las series de más ardiente actualidad y reivindicativa que podemos ver hoy.

Dear White People


Dear White People es una joyita de serie: divertida, refrescante y también muy, muy inteligente y atrevida. Si The Good Fight se andaba con sutilezas, ese no es el caso de Dear White People. A través de un programa de radio universitario, la protagonista usa su voz para denunciar los abusos que sufren los jóvenes afroamericanos, desde ese racismo más sutil (donde no falta machismo y condescendencia), hasta la brutalidad policial que sufre en su piel uno de los protagonistas. Se tocarán temas como el "postureo" en el activismo, las relaciones interraciales y las discrepancias sobre el movimiento dentro de la propia comunidad afro, desde un enfoque muy moderno.

When They See Us


Pero para enfoque "moderno" el de When they see us. La miniserie de Ava DuVernay se llevó todos los premios habidos y por haber, y no es para menos: la historia relata el calvario real por el que pasaron unos chavales afroamericanos y sus familias al ser acusados falsamente de la violación a una mujer en Nueva York. Es una serie dolorosa, pero excelente y de más pertinencia que nunca. No hay que olvidar que los afroamericanos son minoría en Estados Unidos, pero suponen un porcentaje desproporcionadamente alto en sus cárceles - muchas de ellas son, cabe añadir, un negocio privatizado. 

American Crime Story: 'The People v. O.J. Simpson'


Nuestro querido Ryan Murphy (que hace poco ha dado mucho que hablar con su nueva serie, Hollywood) hizo el que ha sido, en mi opinión, uno de sus trabajos más inteligentes: The people v. O.J. Simpson, basada también en un caso real y muy mediático de Estados Unidos. El asesinato de la novia blanca de O.J. Simpson, un referente para la comunidad afroamericana, dividió a la sociedad. Muchos no quisieron creer que él, una inspiración para tantos, hubiese podido hacer algo tan horrible.

La serie es una gozada muy incisiva, pues se adentra en las intrigas del caso -que no tiene desperdicio- y en las divisiones entre el jurado sobre Simpson. Junto a Feud, es de lo mejor y más complejo que ha hecho Murphy. Sarah Paulson se marca uno de los papeles más geniales de su carrera - y es decir mucho, lo sé, pero hasta ese punto disfruté la temporada.

Underground


No es muy conocida, pero Underground es una serie histórica que también disfruté muchísimo. Es especialmente útil para darnos a conocer los orígenes de ese pasado racista de Estados Unidos; ahonda en la división entre un sur confederado, esclavista, y un norte en el que los ciudadanos afroamericanos empezaban a vislumbrar esperanzas de libertad. La serie es compleja, entretenida a rabiar, y capta maravillosamente bien ese clima de tensión previa a la Guerra Civil estadounidense mientras muestra la huida de un grupo de esclavos hacia el norte. Es una pena que no tuviera mucho éxito, porque es una serie estupenda y muy cuidada históricamente.

Self Made: Inspired by the life of Madame C.J. Walker


Si queréis más series históricas, no podéis perderos Self Made. Cuatro episodios que se pasan volando y cuentan la historia real de Madame C.J. Walker, maravillosamente interpretada por Octavia Spencer -todo lo que hace esa mujer es un gusto-. Casi parece la continuación de Underground: en el Estados Unidos de principios del siglo XX ya no existe el racismo legal, pero la violencia contra los ciudadanos afroamericanos es sangrante y está a la orden del día. En ese mundo de hombres blancos, una mujer afroamericana construirá un imperio comercial gracias a su tesón y ambición. Es emocionante saber que una mujer así existió de verdad, y abrió el camino para tantas otras que siguieron después. No tiene desperdicio.

Pose


Seguimos avanzando en el tiempo. Ahora estamos en los años 80': la época de la heroína y de la gran pandemia silenciosa que fue el VIH. En aquellos tiempos era una sentencia de muerte segura. Pose, que es una preciosidad (gracias de nuevo, Ryan Murphy) es bastante interseccional: habla de racismo, pero también de machismo, homofobia, serofobia y transfobia en el Nueva York de esos años. La protagonista, una mujer transgénero y contagiada de VIH, creará su propia Casa de "refugiados LGTB" para competir en el mundo del drag nocturno. Es una serie bastante original, colorida y fabulosa (no hay palabra mejor para describirla) que habla de temas muy, muy interesantes de los que no hemos hablado lo suficiente.

Insecure


Insecure es una comedia ácida y encantadora de HBO. Con una mirada moderna a la hora de criticar el racismo que recuerda a Dear White People, Insecure relata desde un punto de vista cómico esos piques raciales, esos racismos sutiles, que aún deben sufrir los ciudadanos afroamericanos, pero lo hace con un sentido del humor un tanto absurdo, genialísimo y muy "millenial" que bebe muchísimo de Girls. Merece la pena echarle un vistazo, tiene algo que la hace diferente a las demás series.

Atlanta


Una de las series más aplaudidas y premiadas de los últimos años que no podía faltar en esta lista, con una profunda perspectiva de clase obrera afroamericana, es Atlanta: la serie dirigida y protagonizada por Donald Glover (nuestro mítico Troy de Community) nos muestra sin pelos en la lengua esos bajos fondos de Atlanta donde dos primos afroamericanos tratan de salir adelante en el mundo del rap. Con una fotografía impecable y un humor que roza lo surrealista, Atlanta es una mirada inteligente y sutil hacia la realidad más fea de la desigualdad y pobreza de Estados Unidos, donde el sueño americano no funciona para todos.

Me encantaría leer recomendaciones si conocéis alguna más que merezca estar en la lista. #BlackLivesMatters


Isidro López (@Drolope)

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