Lo problemático del "dejemos las cosas como están" de El Ministerio del Tiempo

21/5/20

Episodio homenaje a Lorca en 'El Ministerio del Tiempo'

Y finalmente lo hicieron: con el estreno de su cuarta temporada temporada, El Ministerio del Tiempo ha abordado de lleno uno de los temas más espinosos de su historia, y de nuestra Historia. Si pudieras viajar en el tiempo y matar a Franco, ¿lo harías? ¿Salvarías a Lorca? En un país con tantas heridas como el nuestro, con el cadáver de Lorca aún perdido como tantos otros en las cunetas, son preguntas más candentes que nunca. Y las respuestas que da la serie son, como siempre, conservadoras.

La premisa de El Ministerio del Tiempo siempre ha sido clara. La serie nos dice que "la Historia es la que es", que cualquier alteración en ella podría generar consecuencias imprevisibles y desastrosas, y que la misión de los agentes es protegerla aunque no les guste. Y algunos personajes pueden tener sus propias opiniones al respecto (la incomodidad por salvar a Franco es evidente), pero al final las bases de esa premisa siempre se cumplen a rajatabla.

La inspiración de Doctor Who en la serie de Olivares es clara. La británica ya tiene su propio episodio en el que intentan asesinar a Hitler, además de uno dedicado a Van Gogh con un "homenaje" similar al que recibe Lorca. Esto, desde luego, no es algo malo ni muchísimo menos un plagio: El Ministerio del Tiempo es una serie con gran personalidad, que hace las cosas a su manera. Como cualquier producto, bebe de otros previos. Y "lo de Lorca" no deja de ser la versión española de un dilema moral largamente explorado en ficción. Lo realmente interesante, lo que lo hace diferente, es el enfoque que deciden darle.

Episodio homenaje a Lorca en 'El Ministerio del Tiempo'

El "yo he ganado" de Lorca al ver que sus poemas inspiraron a Camarón y perviven en el tiempo fue muy bonito, pero también se sintió bastante forzado. Hay algo que chirría en la rapidísima resignación con que Lorca acepta su muerte. Se siente como una forma demasiado fácil de salir "airosos" de un tema increíblemente espinoso. Es difícil creer que un hombre que firmó el Manifiesto de intelectuales en apoyo al Frente Popular a inicios de 1936 "sude" tanto de la guerra, de la muerte de su mundo y de la suya propia solo porque un cantante recita sus poemas en el futuro. Ese "yo" que dice, aparte de egocéntrico y de desligarlo de todo un movimiento, encaja demasiado bien con la corriente conservadora del "no reabramos heridas y dejemos las cosas como están."

"No reabramos heridas y miremos las cosas por el lado positivo", parece querer decirnos El Ministerio del Tiempo.

La gran diferencia entre Van Gogh y Lorca es que solo uno de ellos murió asesinado por su condición sexual y orientación política. Y lo cierto es que lo que intenta hacer El Ministerio del Tiempo es precioso: los fascistas no pudieron matar su espíritu, sus palabras siguen vivas, España siempre le recordará. La intención es maravillosa y la aplaudo, pero las formas no me parecen las mejores. Siendo como es España el segundo país del mundo, tras Camboya, con más muertos perdidos en cunetas, creo que se pedía a gritos un mensaje menos conformista y más crítico con nuestro presente. Este mensaje "feel-good" que lanza la serie no deja de sentirse como una simplificación bella pero un tanto burda de un tema mucho más grande y complejo.

El Ministerio del Tiempo es una de mis imprescindibles en mi lista de mejores series españolas: tiene muchísimos méritos, nadie se lo puede negar. Pero quizá hubiera sido pertinente un mensaje más valiente y mucho más a la altura del momento histórico que estamos viviendo, con los ultraconservadores homófobos campando a sus anchas por el Congreso y el auge de los neofascismos que está sufriendo Europa. Y el momento de Lorca se siente, o al menos lo siento, como una oportunidad perdida de haber hecho una reivindicación, una crítica, mucho más profunda y aguda. Como mirar hacia otro lado. Porque me gustaría creer que él, realmente, "ganó", pero no lo siento así.


Isidro López (@Drolope)

6 comentarios:

  1. Pequeña objeción: no es la serie lo que criticas, sino la realidad... o, por lo menos, la visión complaciente y acomodaticia que tiene la serie de un aspecto de la realidad que no coincide con tu perspectiva personal (perfectamente respetable, por otra parte).

    MdT siempre ha tenido una actitud muy abierta en cuestiones de género e identidad sexual: sus protagonistas femeninas (Amelia, Lola, Cayetana) lideran las misiones con regularidad, dan lecciones de feminismo práctico en cuanto surge la ocasión (y sus comentarios sobre el machismo de historiadores y sociedad en general son una constante) y están al mando de su vida sexual. Por otra parte Cayetana siempre ha sido abiertamente homosexual.

    Y los hombre también han evolucionado en ese sentido: Alonso era un feroz soldado de los Tercios y ahí lo tienes cambiando pañales y hablando de conciliación familiar, y en el episodio de la semana pasada Pacino Machoman encaja como un campeón
    1) que su mejor amigo sea homosexual
    2) que Almodóvar le tire los trastos: si tenemos en cuenta que la subtrama cómica en una de sus primeras misiones era la operación de acoso y derribo que intentaba un general napoleónico mariquita (y digo "mariquita" en vez de "homosexual" porque parecía sacado de un chiste de Arévalo) es evidente que las cosas están cambiando
    y
    3) que su novia se pase la noche zumbándose a un antiguo amante "para evitar sospechas"... y Pacino tan imperturbable como un swinger sueco.

    Lo que personalmente me molesta de MdT NO es que incluyan esos mensajes, sino que lo hagan de una forma tan burda. ¿Que a ti te gustaría que el mensaje fuese más combativo? Te entiendo, pero precisamente estás dirigiendo esa crítica a una de las series que menos la merecen.

    En cuanto a lo de Lorca... sí, vale, pero con las historias de viajes en el tiempo siempre pasa lo mismo en cuanto empiezas a rascar la trama:
    ¿Por qué no rescatan a Lorca la noche de su asesinato y pasa a trabajar para el Ministerio, como hicieron en su día con Alonso?
    O que no se quede en el Ministerio: otra posibilidad es que Julián asuma de una puta vez (tras la muerte -definitiva, Julián.... coño, no insistas más- de su mujer, su matrimonio de pega en la posguerra y el enésimo "sí pero no" con Amelia) que su destino es homo se ponga como se ponga y se retire con Federico a la Ibiza de los años 70 o a donde sea, que Federico no va a poner pegas.

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  2. Y otra cosa... el momentazo de Lorca está muy bien y es muy emotivo y muy bonito y muy merecido y muy todo lo que queráis... pero MdT no solo está "homenajeando" al Doctor Who, sino que se autoplagia: ya hizo lo mismo con Cervantes en un episodio de (creo) la segunda temporada.

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  3. Totalmente de acuerdo con tu crítica, estaba buscando desesperadamente a alguien que pusiera de relieve el terrible conservadurismo de esta escena. Yo me escandalicé profundamente cuando la vi. No sigo la serie, sólo entré a ver esta escena porque todo el mundo la estaba elogiando en masa. Qué horror, pobre Lorca.
    Más allá de la ideología que se desprende de la escena, a nivel de guión está mal construida. El modo en que Lorca acepta su muerte como si no le fuese a pasar a él, habla el autor del guión, no el personaje (¿y cómo sabe Lorca quién es Camarón y qué le importa?); a nivel dramatúrgico es nefasta. He leído por ahí que la escena fue muy sutil... Y es todo lo contrario. La ideología nos la comemos con patatas. Cada vez hay menos ojos críticos. Gracias por tu artículo, ojalá pudiera leerlo más gente.

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  4. EVIDENTEMENTE NUNCA HAS Y DESPUES DE CASI 5 AÑOS, HAS ENTENDIDO LA SERIE, NI LA HISTYORIA NI SUS PERSONAJES.....EL TIEMPO ES EL QUE ES.....Y PUNTO PELOTA......SI NO TE GUSTA, ESCRIBE UN GUION, LO PRESENTAS Y A VER QUE TAL TE VA....

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  5. Un artículo sectario que rezuma una humedad comunista que se mete en los huesos y te los destruye. "Somos el país con más muertos tras Camboya". Supongo que te referirás a las víctimas del genocidio de Santiago Carrillo en Paracuellos. El ministerio del tiempo es una reescritura de la historia inadmisible.

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