Hagamos como si la séptima temporada de Once Upon a Time nunca hubiera existido

12/6/18

Mi reina sonriendo, qué más podemos pedir.
Han sido siete temporadas de cuentos, magia, fantasía y muchos errores tras los cuales Once Upon a Time ha llegado a su fin. Si bien la serie ha ido mostrando todos sus defectos y carencias en los últimos años, con esta séptima temporada se han coronado en absurdeces y tramas insulsas que han dejado a muchos de sus personajes por los suelos sin darles el final que podrían merecer, aunque han querido cerrar círculos haciendo referencia a muchos instantes míticos del pasado. ¡Spoilers del final de la serie!

Ya con el final de la sexta temporada os conté cómo habían matado a la serie dándole una nueva temporada, y todo ello se confirmó con el comienzo de la temporada 7, en la que pudimos encontrar muchas caras nuevas y en la que dejamos de ver a todos los personajes que habían hecho la serie especial y que nos habían mantenido ahí a pesar de las adversidades. También nos encontramos, como es costumbre en la serie, con las mismas ideas de siempre a las que tan sólo les habían dado una vuelta de rosca para colárnoslas como diferentes. Todas esas caras nuevas querían prometer una historia apasionante que contar pero, siendo sinceros, nadie, excepto quizás los guionistas, teníamos esperanzas de que algo bueno fuera a salir de ahí, y eso es lo que pasó.

¿Qué es lo que ha estado mal y qué (poco) ha estado bien con Once Upon a Time esta temporada?

1. Demasiadas realidades paralelas y en ninguna han conseguido que pasen cosas lógicas.
La idea que plantearon los guionistas es que existen múltiples realidades paralelas en las que las historias son completamente diferentes, en las que existen alter egos de todos los personajes que ya conocíamos. De hecho, algunos personajes, como Hook, ya no han sido el original esta temporada, sino su "yo" de otro universo y eso, a mi ver, ha sido rizar demasiado el rizo. 
Los últimos capítulos han transcurrido en el Reino de los Deseos, donde los personajes han tenido que enfrentarse a sus iguales para conseguir su final feliz y también han decidido jugar con bucles temporales en los que, por ejemplo, Henry ha hablado con él mismo cuando se graduó del instituto. Un sintentido de idas y venidas entre reinos y épocas que a mí, personalmente, no ha hecho más que confundirme y dejarme sorprendida a partes iguales. La lógica, ya si eso, para otra serie.

2. Cuando el amor verdadero es soporífero para los espectadores.
Si por algo se ha caracterizado esta temporada ha sido por las vueltas que le han dado a la relación de Jacinda y Henry. Han mareado tanto la perdiz hasta poder reencontrar a estos dos true loves sin química que una servidora quería irse hasta Hyperion Heights a darles un par de mamporros. Ya os comenté en algún momento que la pareja que habían formado con estos dos no me gustaba. No sentía que hubiera ningún tipo de feeling entre los actores y poco sentido tenían sus escenas en las que Henry estaba empanado y ella era demasiado pava. Ojalá hubieran hecho un plot twist en la trama y Henry hubiera pasado de Jacinda y se hubiera ido con Ivy. Eso sí que hubiera sido una historia digna en Once Upon a Time, desmitificando el hecho de que el amor verdadero es eterno. A veces las cosas no son de cuento de hadas, guionistas, y la historia de Jacinda y Henry me ha parecido horriblemente aburrida. Siempre me quedaré con las ganas de conocer la historia de Henry y Violet, mil veces más interesante, aún sin saber nada de ella.

Qué pereza me dais.

3. El Hook de los deseos no ha sido tan horrible como esperaba.
Planteaba yo cuando acabó la sexta temporada la incongruencia que era que Hook siguiera en la serie sin Emma. Me sorprendí al encontrar explicación a principios de esta temporada, pero me sorprendí aún más con la historia que hilaron entre él, Gothel y la niña que nació de esa perturbadora pareja efímera: Alice. Alice, o Tilly, como se llamaba en Hyperion Heights, ha sido uno de los personajes que más me ha gustado de esta temporada, lleno de carisma y de locura, y el drama mágico de no poder acercarse el uno al otro que tenían ella y su padre me ha parecido hasta interesante y emotivo; probablemente, de lo mejor de la temporada y de lo poco que ha mantenido mi interés.
No obstante, tengo algunas quejas. En primer lugar, todo el tema del aquelarre de brujas para mí ha sido un sinsentido tras otro y, en segundo lugar, el romance entre Robin y Alice, sinceramente, me ha parecido un poco forzado. Aplaudo que Once Upon a Time haya representado al colectivo LGTBI con la relación de las dos chicas, pero no sé, no acaban nunca de exprimir todo lo que podrían los avances en esta materia que introducen.


4. Un solo sacrificio te exime de todas las cosas malas que hayas hecho en tu vida. 
Os habréis dado cuenta si habéis seguido mis críticas a lo largo de los años de que mi odio hacia Rumple va más allá de las palabras. Es un personaje que me ha causado rabia durante muchas temporadas y que finalmente ha acabado teniendo su final feliz cuando era el que menos se lo merecía. Su épica búsqueda de la muerte durante esta temporada para reencontrarse con Belle en el más allá ha culminado con su sacrificio por, nada más y nada menos que Hook. Sí, Rumple muere, que era lo que yo deseaba desde que empezó la temporada e incluso mucho antes, pero muere para recuperar su, aparentemente, única cosa buena en la vida (a los hijos que les parta un rayo), y reencontrarse con Belle en el cielo para ser felices y seguir contándole mentiras, cosa que los guionistas romantizan constantemente, como bien nos decía Isidro en su última entrada sobre la serie. Me parece una vergüenza.

Lo siento, pero esto no es amor verdadero, esto es un amor basado en mentiras. BASTA.

5. Vamos a traer de vuelta a los personajes de siempre, a ver si podemos salvar algo.
En las circunstancias en las que se encontraba la serie esta temporada, bien les ha caído la cancelación (llega a haber una octava temporada y de verdad que yo me bajo de la vida), pero no sin esfuerzos han querido salvar su serie hasta el final, trayendo de vuelta, a modo de despedida a muchos de los personajes que ya conocíamos y que nos habían ido abandonando por el camino. En los últimos episodios, personajes como Cruella, Ariel, Peter Pan, Robin Hood, e incluso Emma, Hook, Snow o Charming, han regresado a la acción para decir adiós a la serie. Ha estado bien volverles a ver las caras e incluso diría que los últimos capítulos me gustaron más sólo por el hecho de volver a verlos, pero también queda claro viendo esto que no se pararon a pensar demasiado en su regreso, sino que eran simples peones para que les cuadraran un par de cosas que se les ocurrieron una tarde tomando el café.
Pero si ha habido un regreso que me ha gustado y que, en general, ha tenido más lógica esta temporada, ha sido el de Zelena. Cuando acabó la sexta temporada y dijeron que Rebecca Mader no iba a volver a la serie, a mí se me rompió un poquito el corazón. No es que lo hayan arreglado del todo, pero sí que me ha satisfecho poder ver cómo acababa con una buena relación con su hermana y como desarrollaba su papel de madre y tenía su final feliz un poco más justo que la temporada pasada.



6. El altar que le tendrían que estar construyendo a Lana Parrilla.
No podemos terminar esta entrada sin hacer una mención especial a Lana Parrilla, esa actriz que ha cargado sobre sus hombros una serie entera durante casi siete temporadas, una actriz que nos ha emocionado durante todos estos años y que se ha ganado nuestro amor incondicional. Regina Mills, Roni o la Evil Queen no hubieran sido en absoluto lo mismo si ella no hubiera sido quien las interpretara, la evolución de sus personajes no hubiera sido tan maravillosa si otra actriz hubiera estado en su lugar. Pero aunque Lana Parrilla haya hecho todos sus esfuerzos en que su personaje continuara siendo maravilloso, los guionistas no se lo han puesto fácil. De hecho, han puesto todas las trabas que han podido para que Regina pudiera ser feliz: desde matar a Robin Hood, que es algo que jamás les perdonaré, hasta ponerle en contra a su propio hijo, o despojarla de cada una de las cosas que podrían haberle sacado una sonrisa. ¿Me explicáis la relación random con Facilier en esta temporada? No la entendí.
Sí que he de decir que Lana Parrilla ha estado acompañada esta temporada por Adelaide Kane, quien ha interpretado de manera magistral a otro de los grandes personajes de esta temporada: Drizella/Ivy y que ha conseguido ser un apoyo importante en los tiempos tan malos que ha vivido Once Upon a Time este año. No obstante, como no podíamos esperar más de los guionistas, el personaje de Kane ha partido demasiado pronto y sin que su final fuera nada épico, desperdiciando, como siempre, el potencial de las cosas buenas que crean en la serie.

Aquí casi me morí yo también.
7. Un final de felicidad y arcoíris.
Todos han tenido un final feliz, que era lo que podíamos esperar de Once Upon a Time. La unión de los Reinos ha sido tan de cuento y tan cursi que no sé ni qué opinar. No sabía qué final exacto esperar para la serie, pero quizás esperaba un poco más de madurez, un final un poco más adulto, más realista, que no fuera todo alegría y sonrisas. El discurso final de Regina, eso sí, ha contenido el mensaje que la serie se ha esforzado por mantener vivo durante sus siete temporadas: la importancia de la esperanza y de las segundas oportunidades, y en ese sentido sí que han conseguido ser un poco emotivos y capturarme un poco. A veces Once Upon a Time también consigue enseñarnos cosas aunque se convirtiera en un desastre.

En definitiva, esta temporada de Once Upon a Time, aunque ha tenido algún que otro detalle simpático, ha sobrado. Literalmente. El final de la temporada pasada hubiera sido un buen cierre para la serie y en mi mente haré como que esta séptima temporada jamás existió, y que todo acabó en esa cena que hicieron en el Granny's al final de la sexta temporada. No sé qué pensaréis vosotros al respecto, pero si os apetece comentarlo conmigo, la sección de comentarios está a vuestra disposición como siempre. Ha sido un placer poder quejarme de los defectos de la serie, alegrarme cuando hacían cosas buenas y que me contarais lo que os habían parecido los capítulos en el blog. Quedémonos con las cosas positivas que ha tenido Once Upon a Time, que aunque siempre veamos los fallos, también nos ha dado algunos buenos momentos.


Doralicia (@Doralais)

5 comentarios:

  1. Yo la dejé a mitad de la quinta, porque no pude ver la rabia que me dio cuando me enteré que robin se moría. Es que ni lo quise ver el episodio de la rabia que me dio.

    En fin.

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  2. Lo deje de ver al final de la 4ta temporada. El guion no se cansaba de hacer sufrir a Regina. Y se volvio muy repetitivo.
    Me quedo con un gran recuerdo de la exceelente 3er temporada y buena 4ta.

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  3. Anda y que les den. Vaya cabreo llevo encima. Lo de los universos paralelos para mí se ha cargado la serie (a mí me gustaba imaginarme que los personajes de la serie eran los personajes de los cuentos de hadas, no una de las tropecientas millones de versiones). Cuando terminó la quinta temporada quise dejar de verla por la muerte de Robin (¿resucitan a Hook y no a Robin? Anda y que les f...). Pero cuando vi que Sean Mcguire volvía para la sexta temporada la seguí viendo pensando que lo iban a resucitar. Pero ahí fue cuando empezaron con lo de los universos paralelos. Para cortarse las venas. Sólo espero que en 20 años hagan una nueva versión de esta serie porque sus primeras temporadas me parece de lo mejor que se ha hecho en televisión y me da mucha rabia que se la hayan cargado.

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  4. ¡Y en la versión de dentro de 20 años que metan SwannQueen para que Isidro sea feliz! XD

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  5. Amaba Once upon a time,pero creó que debieron terminar en la tercera o cuarta temporada.Lo demás fue relleno que arruino la serie.
    Yo por lo menos,la deje de ver en la mitad de la temporada 6

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