Crítica del 2x11 "Droll Autumn, Unmutual Lord" de Blindspot: objetividad

13/1/17


La semana pasada Blindspot volvió de su parón invernal y esta semana las cosas han seguido las historias que estaban abiertas en un capítulo que sitúa la trama dos semanas después del anterior y que no me ha entusiasmado en exceso ni ha tenido un ritmo tan frenético como al que estamos acostumbrados (o yo no he tenido esa sensación), pero que entiendo que quizás sea necesario como vínculo a las tramas que estén por venir. ¿Ya lo habéis visto?

¡Spoilers!

En este capítulo, los del FBI han tenido que lidiar con unos terroristas que no eran Sandstorm pero que estaban relacionados con unos tatuajes de Jane. Vale, sí, ahora han vuelto a coger unos tatuajes para crear un nuevo caso, pero sigue dándome la sensación de que no tienen tanta relevancia como solían en la primera temporada y realmente los tatuajes eran el distintivo que tenía esta serie respecto a la infinidad de series sobre el FBI que hay en la parrilla americana. Quiero pensar que con el tema del tatuaje del leopardo van a centrarse un poco más en desvelar los tatuajes y que volverán a tener el protagonismo que tuvieron en un principio, ya que parece que han olvidado que el nombre de Weller sigue en la espalda de Jane.

Estos terroristas nuevos, han llegado de la mano -casi literalmente- de Keaton, el majísimo agente de la CIA que se dedicó a torturar a Jane durante meses en un sótano. Me ha parecido interesante traer a este personaje de un modo más vulnerable -con menos aires de superioridad-. La hija de Keaton estaba en peligro en este capítulo y salvarla a ella, y también a él ha dependido de Jane y Kurt. Lo que me ha gustado más, no obstante, no ha sido ver a Keaton sufrir (no hay que desearle el mal a nadie), sino que quedara claro que el haberlo salvado no ha sido porque fuera él, sino porque era su deber como agentes del FBI. Hay que ser objetivo siempre cuando de la vida de las personas se trata. La queja que tengo sobre esta trama es que a todos los del FBI les diera tan igual que Jane tuviera que soportar trabajar con ese hombre horrible. El único que tiene la licencia de aceptarlo es Weller, quien ya tuvo su mini-venganza con él en Bulgaria cuando se enteró de lo que le había hecho a Jane. Me ha parecido inteligente que dedicaran una escena a hacer que Jane se enterara de este dato, pues imagino que para ella explica muchas cosas respecto a la pasividad de Weller hacia Keaton.


Pero pasando a otras cosas y siguiendo con mi opinión de anteriores reviews, lo que más me está interesando es la trama de Roman y Jane. Mi corazón se me parte en mil pedazos cada vez que veo a Roman sufriendo -esta serie ha desarrollado en mí una debilidad por Luke Mitchell, qué se le va a hacer- y en estos últimos dos capítulos, el sufrimiento ha sido su estado natural. Sigue encerrado y encima ahora tiene que aguantar a una nueva psiquiatra que le remueve sus recuerdos más oscuros, la cual, qué queréis que os diga, me parece muy sospechosa, y que además quiere mandarlo a un psiquiátrico. No, a ver, me niego a que esta situación continúe durante mucho tiempo. ¿Por qué Roman no merece una oportunidad? ¿Por qué, si Jane está ahí para apoyarlo y ayudarlo? Si ella tuvo esa oportunidad de ser mejor, de elegir un nuevo bando después de olvidar todo su pasado, ¿por qué no la merece él? ¿Por qué tienen que hacer sufrir a Jane viendo a su hermano sufrir? Es demasiado sufrimiento junto para todo el mundo. En este sentido, algo que me ha gustado mucho ha sido que Patterson haya acudido como una buena amiga a ayudar a Jane. Es un personaje que muestra una gran empatía y que siempre está dispuesta a ayudar no importa cuánto le duela la cabeza. Patterson, además de inteligente, de descifrar enigmas y de resolver todos los problemas del FBI es sabia y confía en que Roman tendrá un futuro siempre y cuando Jane este con él. PATTERSON WE LOVE YOU.

 “I know that there’s a side to him that she can’t see. But I’m not objective.” - Jane.


Ahora, por último, quería comentar las cosas que no me han gustado o que no llego a entender de este capítulo. En primer lugar, saber que Weller y Nas continúan su relación. Cada vez que me lo recuerdan, lo único que pienso es "ugh". Nas me sobra. Hasta el momento no he visto la necesidad de que su personaje esté ahí. ¿Va a tener una mayor relevancia? Me gustaría saber. En segundo lugar, el problema con el bebé de Alison y Kurt. Vamos a ver: ¿qué sentido tenía introducir un futuro hijo para Kurt si se lo iban a llevar a tomar por saco? Me parece una crueldad y un giro argumental ilógico, ya que fue la propia Alison la que quiso que Kurt se involucrara con ese bebé. ¿Qué ha aportado a Weller saber que va a tener una hija a la que no va a ver? Vale, un bebé no pintaba nada en la vida de Kurt ahora mismo, pero eso deberían haberlo pensado antes de introducir esta trama. No sé qué pensaban ni qué piensan, ni qué sentido tiene todo esto para los guionistas. En tercer -y último- lugar, la trama del beso Reade/Zapata. Ya sabéis vosotros mi descontento con el hecho de que estos dos tengan un romance. Sigo en desacuerdo, sin duda, yo quiero que sean AMIGOS, pero parece que los guionistas no tanto y que van a seguir jugando con miraditas y demás para hacernos dudar sobre lo que uno siente por el otro. Con esta escena que han compartido en el bar, me da la sensación de que Zapata se intenta autoconvencer de que no siente nada por Reade pero que en realidad sí y que eso hará que en el futuro acaben juntos, y sólo puedo pensar "buah". No sé, ¿vosotros qué opináis?


En el próximo capítulo se explorará un poco más el tatuaje del leopardo recién desvelado por Patterson. ¿Quién es esa mujer que aparece junto a Roman en esas fotos? Para mí tiene una potencial buena continuación, y me gustaría ver cómo Roman participa en la resolución de un caso junto a Jane, ya que quizás eso podría hacer que el FBI confiara un poquito más en él. Después de ver las fotos promocionales, yo tengo muchas ganas de ver en próximo capítulo. ¿Y vosotros?


Doralicia (@Doralais)

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