Crítica del 4x04 "Edward Mordrake (2)" de AHS: Freak Show. Todos Somos Humanos

31/10/14


En el mundo de las series es muy difícil construir buenos personajes, ya que tienen que ser personajes que tengan un pasado muy bien construido, para explicar las acciones en el presente, así como los cambios de actitud que puedan tener en un futuro. Freak Show ha conseguido, en este capítulo, meter temas muy espinosos y que con ellos entendamos mucho mejor la temporada y a los personajes. Ha metido temas muy humanos con los que nos ha hecho conmover en cierto modo. Y ha conseguido, por supuesto, sorprendernos enormemente y darnos un gran aliciente para el resto de la temporada.

Esta segunda parte del especial de Halloween ha estado muy marcado por las presencias de Elsa Mars, Twisty y Jimmy Darling. Si bien es cierto que ha habido otros personajes (como Dandy Mott o Maggie Esmeralda), estos tres han marcado un ritmo impresionante en el capítulo que nos ha dado que pensar.

Por una parte, tenemos a Elsa Mars. Al principio del capítulo, Edward Mordrake aparece intentando reclutar a alguno de nuestros queridos "monstruos" para su compañía del más allá. Así, podemos conocer los pasados más oscuros de personajes como Paul o Suzi. Pasados oscuros, sí, pero que nos hacen ver que no tienen más de monstruo que ninguno que nosotros: su más oscuro error es algo que cualquier humano habría hecho. Y no solo eso, sino que además se sienten muy arrepentidos de ello. Es por eso que el diablo decide no acogerlos en su elenco. 
Así, se dirige a la tienda de Elsa Mars. La directora del Freak Show al principio le confunde con un representante, con un caza-talentos, y así le trata en un principio. Es impresionante ver cómo la esperanza de Elsa es tan grande que se ha creído demasiado bien la predicción de Maggie, hasta tal punto que no es capaz de concebir cómo es posible que no la reconozcan bajo su talento.
Y, cuando por fin descubre la verdadera identidad del extraño visitante, se abre completamente y le cuenta sus más oscuros secretos. 
Es muy impactante, porque el tema de la realidad que se ha tocado en este momento es bastante espinoso. Es una realidad que muchos de nosotros nos negamos a reconocer ya que resulta dolorosamente cierta: las Blue Movies. Esas películas que, en las sombras, reflejan lo más perverso de algunas personas: el sadismo extremo y el dolor como incentivo de la excitación.
Y Elsa Mars se reconoce como una diosa de ese mundo. Nos hace ver que, en sus tiempos, la gente la reconocía como una reina de ese campo. Gente de la Alemania pre-nazi acudía ante ella para que los maltratara, les hiciera sentir dolor porque ello les gustaba. Y es que en esa época, el dolor era una expresión para escaparse de la fachada de dolor que había: al haber tantas muertes, tantas bajas, la realidad parecía una mentira. Necesitaban de algo que les reconectara los pies en el suelo. Y este dolor, esta humillación les hacía sentir con fuerza, les hacían ver los verdaderos sentimientos que hay en la persona. Así, llegado el momento, llegó la Blue Movie definitiva para Elsa: sin ella quererlo ni saberlo, le rodaron cómo le cortaban las piernas con una motosierra. 
Una escena muy desagradable. Muy intensa. Sin embargo, aunque le cortaran las piernas, Elsa reconoce que fue una estrella dentro de ese mundo. Y, sin embargo, qué concepto tan distinto de estrellato es ése que consiguió en ese momento que el que ella buscaba. Se dio cuenta de que, a pesar de ser estrella, ella y su carrera dentro de ese mundo estaban acabadas. 
Evidentemente, esto al demonio le llamó mucho la atención y la quería en su compañía. Y es aquí cuando vemos una vez más lo interiormente derrumbada que está Elsa, una Elsa que no quiere vivir en un mundo donde ha sido así de maltratada. Que no concibe el hecho de cómo es posible que no pueda simplemente brillar. Sin complicaciones. Sin grilletes. Sin historias que complican la vida hasta límites insospechados. Y, sin embargo, Edward no le puede dar el "placer" de liberarla de su tortura (increíble cómo se han intercambiado los papeles de Jessica Lange como Sister Jude, que le pedía al Ángel de la Muerte seguir luchando a Elsa Mars, para la que ahora mismo la muerte es una liberación) porque oye otro espectáculo que está ocurriendo esa noche.

Por otra parte, tenemos a nuestro payaso Twisty. En este capítulo hemos conocido una faceta que para nosotros era muy desconocida hasta el momento: su más interna y tierna bondad. Bajo la visita de Edward, hemos podido descubrir su pasado. Un pasado desgarrador, en cierto modo. En su más tierna inocencia, Twisty era un payaso que lo único que quería era hacer feliz a los niños. Un deseo de lo más noble. La importancia de que los niños estén felices en todo momento se convierte en la principal preocupación de Twisty. Sin embargo, lo que él no sabe dentro de su inocencia es que siempre ha habido y habrá personas que, envidiosas de la clara felicidad de Twisty, tratarían de mancillarla: no conciben cómo es posible que una persona sea tan sencillamente feliz. Y es ahí cuando el odio hacia los "monstruos" empieza a crecer dentro de Twisty. El pobre payaso es un ser hecho de pura bondad. Pero lo que no sabe es que al haber entrado ese odio, para él sentimiento nuevo y desconocido, su intacta ética se verá manipulada. Y es ahí cuando empieza a percibir que los niños "tienen" que ser felices cuando están con él, que los padres "tienen" que aceptar sus servicios. Es una maldad de la que él mismo no es consciente, que no puede ver detrás de su máscara de locura. Y sí, es verdad, está loco, pero no por su culpa sino por la manipulación sentimental de la que fue víctima. No sé a vosotros, pero a mí me despierta una gran ternura descubrir sus intenciones originales, y al mismo tiempo una gran exigencia de justicia por cómo le trataron en su propio circo, en su propia casa. 
Sin embargo, esta muerte no ha sido en vano: la muerte ha tenido como consecuencia el despertar definitivo de Dandy Mott. Es muy impactante cómo de un episodio a otro un personaje incapaz de dañar a su propia asistenta, consigue la máscara de Twisty y de repente siente ese toque de locura que le faltaba para poder "liberarse" de uno de sus pesos en la vida: la chica que ayudaba en su casa. Su sonrisa final es la de un payaso que, por fin, percibe cómo se consigue sacar una sonrisa, cómo al eliminar los lazos que le atan a otras personas se siente más libre, más feliz. Una felicidad perversa. Dandy Mott ha estallado, señores, y va a crecer de una forma increíble de ahora en adelante.

Finalmente, Jimmy Darling ha tenido también un papel clave en este capítulo. Hemos visto su más tierna humanidad reflejada en todos sus actos. En este capítulo le habría dado lo mismo tener las manos de langosta que no: lo que ha conseguido es de ser buena persona, y eso es algo que atraviesa toda apariencia física. Ha conseguido hacerle ver a la gente que es tan persona como cualquier otro: que como todos él también quiere la liberación de los rehenes. Que ha luchado por la liberación de todos. Y así lo ha conseguido, aunque sea con la ayuda de Edward Mordrake. Y, sin embargo, a pesar de que podría haberse quedado con la gloria de haber matado al payaso y llevarse los créditos de ello, tiene la humildad de decir que no sabe cómo ha muerto. Es una imagen que le ennoblece enormemente. Así como cuando, al felicitarle el policía, todavía le reclama la muerte de su amigo Meep. Todavía no se ha olvidado de él, lo cual quiere decir mucho de cuánto aprecio le tiene a la gente del circo.
En una escena muy conmovedora, el pueblo les va a agradecer a los del Freak Show que hayan liberado a los rehenes. Muy detallista la niña con los brownies y todo. Y también vemos cómo al darse la mano Jimmy con uno de los padres de los rehenes, no se dan la mano un monstruo y un hombre, sino dos personas que se respetan y que están agradecidas de la existencia del otro. Y, por supuesto, Jimmy no puede ser más feliz: esto es lo que más ha ido buscando durante toda su vida. Incluso Elsa, a su modo, también está muy feliz de lo que ha conseguido Jimmy. Y no sólo por el estrellato que puede surgir ahora que tienen por fin un buen público, sino también por haber sido un "monstruo" el que ha conseguido liberar a esa gente. 
Al mismo tiempo y, como breve guiño, también vemos cómo Maggie Esmeralda se ha ganado el cariño de Jimmy. Sin embargo, Dot está por el medio y ve esa sonrisa que al principio era sólo suya. Aquí puede estallar un gran conflicto, aunque ya veremos cómo se desarrollan los acontecimientos.

También hemos visto cómo, saliendo de su caravana, Dell Toledo observaba todo. Un gran choque con la realidad que le ha hecho temblar lo que él pensaba de la gente de fuera del circo: la relación entre personas y "monstruos" es posible, y es mucho más normal de lo que él se piensa. Ahora bien, ¿tendrá el valor de eclipsar esas relaciones, de destrozarlas por querer tener razón?

En definitiva, lo que se ha conseguido en este capítulo es de levantarse y aplaudir. Los personajes tienen un trasfondo psicológico de lo más encomiable. Están estallando tramas y tramas, y parece que por fin nos van a dar unos capítulos de locura total: marca de American Horror Story.



Juan (@MrRadda)

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