Crítica del 6x03 “Need to know” de Castle

22/11/13

Un famoso actor de una sitcom llamada "2 cool for school" (Charlie Reynolds) aparece colgado de una grúa en una obra, y Castle, intentado escapar del panorama que tiene en su casa con su hija y Pi, el novio que se ha traído de Costa Rica, haciendo batidos a todas horas, se lanza a la aventura y consigue meterse en la investigación junto con Ryan y Esposito.

La vuelta a la comisaría no es tal y como Castle se esperaba: además de haber perdido todos sus derechos por la ausencia de Beckett, se encuentra con su sustituto, Sully, y su desorden. La investigación está marchando por buen camino cuando descubren que el caso ha pasado a estar bajo la jurisdicción del FBI y que Beckett junto a McCord toman el mando de la misma. El secretismo de una investigación federal molesta bastante a Ryan y Espo, que llegan a desconfiar de Castle por la casualidad de que, tanto Beckett como él, hayan llegado justo en la misma investigación. Por eso, se atreven a pedirle al escritor que le sonsaque la información a Beckett, y él acaba intentando sobornarla con un café, aunque Beckett no cae en la trampa.

La investigación continúa, y si éramos pocos con la policía y el FBI, aparece la CIA, a los que no les importa el asesinato, y habiendo encontrado las armas traídas de Rusia por el productor de la película que la víctima estaba grabando, y a quien la víctima había estado investigando, cierran en caso considerándolo de Seguridad Nacional. A Beckett poco le gusta eso de dejar los asesinatos sin resolver, ya lo sabemos, y acaba sucumbiendo y entregándole información confidencial a Castle en un pendrive. Con esto, descubren que alguien siguió al actor el día de su muerte, y ese alguien era nada más y nada menos que una de las actrices de la película y sobrina del productor ruso, que además estaba enamorada de Charlie y le pedía que dejara de investigar las armas. Pero Charlie quería acabar este último trabajo para que ambos pudieran huir juntos, y una discusión con su compañero de reparto se les va de las manos y acaba muerto. Ahora que han cerrado el caso, la CIA quiere a la actriz rusa para continuar espiando a su familia, pero Beckett, consciente de que no es buena idea, hace una llamada "anónima" para librarla del espionaje, lo que le cuesta el trabajo, y no poder estrenar el apartamento que Castle acababa de conseguir en Washington para ambos.

La verdad es que no me esperaba que Beckett acabara tan pronto su trabajo en el FBI, y menos aún que la despidieran, sabía que su estancia no sería demasiado más larga, pero me hubiera gustado ver un poquito más a McCord y compañía (y no hubiera estado de más ver a Castle y Beckett convivir). Por otra parte me alegro, porque la doce de Nueva York no es lo mismo sin ella, y no iban a abandonar a Ryan y Espo en Nueva York. Ahora solo hay que esperar que la readmitan y las cosas vuelvan a la normalidad.

¡Uy, casi me olvido de mencionar la escena inicial de Castle y Beckett hablando por videollamada en la cama! ¡Me encantó! *Modo shipper extremo*

Nota: he decidido que, ya que voy con un retraso considerable en las reviews, iré publicándolas al ritmo en que se estrenen en España (Cuatro). ¡¡Así que la semana que viene más!!

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