Crítica del 5x06 “The final frontier” y 5x07 “Swan song” de Castle

1/10/13


No veo el momento de llegar con las reviews de la sexta, que llegarán, lo prometo, así que hoy vengo con una review doble, a ver si así nos ponemos al día más rápido. Aunque los capítulos no tienen gran cosa en común, creo que merece la pena comentarlos, porque cada uno tiene sus pequeños detalles especiales.

El 5x06 se podría definir como un “Capítulo de frikismo extremo que causa carcajadas a montón”. Mientras Castle está en su firma de libros, en una convención de comics, con gente disfrazada por todas partes, una chica es encontrada muerta en una nave que pretendía crear la experiencia fan para los seguidores de Nebula-9.


Ya sabíamos que Beckett tenía su faceta de fan, pero en este capítulo actúa como una fangirl total con Nebula-9, lo que intriga enormemente a Castle, que no deja de insistir en verla en uno de los disfraces de la serie. Sí, y con lo de fangirl no me quedo corta, solo hay que ver todas las caras de emoción que pone a lo largo del capítulo: cuando entra en la nave o cuando conoce a todos a los actores que encarnaban a los ídolos de su juventud (la misma cara que yo pondría si conociera a Nathan Fillion o a Stana Katic). Y las risas en este capítulo no vienen solamente por el lado de Beckett, Castle también hace que nos riamos con su preocupación por lo que la radiación de la pistola láser que ha disparado (igualita al arma homicida) pueda haber hecho a su virilidad.

Pero lo mejor de lo mejor del capítulo es el final. Después de descubrir al asesino: la protagonista de Nebula-9 e ídolo de Beckett, a Castle se le ve cumplido el deseo de ver a Beckett con su disfraz, aunque no es totalmente como él se esperaba...


El 5x07 es un capítulo para marearte con los continuos movimientos de cámaras (es algo así como el 8x09 de Bones, pero más exagerado). La muerte del guitarrista de un grupo de música sobre el que estaban grabando un documental, hace que todos se vean en medio de las cámaras. Las respuestas hacia la novedad de ser grabados son muy variadas: desde la sobreactuación de Esposito, y también de Castle (que acaba haciendo tonterías en cada escena), pasando por la aparente indiferencia de Ryan, hasta el tedio de Beckett que le echa varias miradas asesinas a la cámara. Su mayor preocupación, además de resolver el caso, es que no los pillen por ahí acaramelados, pero vamos, que no es que vayan con mucho cuidado.


Cuando consiguen descifrar quién ha sido el asesino, y se quedan tranquilos viendo que su secreto sigue a salvo de Gates (por ahora, pero tiempo al tiempo), y mientras todos cantan la última canción de la víctima en la comisaría, Beckett parece querer ser maja con los de las cámaras, y los lleva a enseñarles un lugar secreto de la comisaría que nadie conoce, ni siquiera Castle, y acaban encerrados dentro del armario de las escobas.


No es que estos dos capítulos aporten gran cosa a la trama principal de la serie, ni a la relación de los protagonistas, son más bien procedimentales, pero no me parecía bien pasarlos por alto así como así. ¿A vosotros qué os parecieron?

Doralicia (@Doralais)

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