Crítica del 3x04 "Killer Within" de The Walking Dead

8/11/12


The Walking Dead lo ha vuelto a hacer. Este es el cuarto episodio en lo que llevamos de la tercera temporada, y ha sido tan genial como los tres anteriores, por no decir directamente que ha sido el mejor. Cuando vimos el 3x01 "Seed" más de uno pensamos que podríamos estar ante un gran comienzo que se desinflase con el paso de los episodios, pero ha sucedido todo lo contrario, la temporada ha ido creciendo más y más hasta alcanzar este gran clímax que ha cambiado de forma radical las vidas de nuestros protagonistas. No seré yo otro bloguero petardo que repita que la segunda temporada fue un despropósito, porque no fue tan mala y sobretodo porque no hace falta recordarlo en cada crítica, pero sí que estamos presenciando una tercera temporada claramente superior en calidad a las anteriores, y este capítulo es una demostración más de ello. Por fin están aprovechando el enorme potencial dramático y humano de la serie, y de qué manera lo han hecho.

Por los comienzos del capítulo cualquiera hubiese pensado que iba a ser un episodio más relajado, tranquilo e incluso divertido. Glenn y Maggie se lo pasaban en grande montándoselo en la primera esquina que encontraron, y los demás se reían en sus caras. Se respiraba un ambiente alegre y familiar que duró unos cinco minutos literalmente, y diría que no cinco minutos de los cuarenta que dura el capítulo, sino cinco minutos dentro de la historia. Pronto salieron al aire libre los dos presos supervivientes, que estaban desesperados por haber estado tanto tiempo encerrados en el pabellón infectado de zombis muertos, y les pidieron una oportunidad para integrarse. Y ahí vino el gran dilema del capítulo: ¿Aceptarles pondría en peligro al grupo?

Rick no se quería arriesgar a perderlo todo ahora que las cosas parecían irle bien. Un hogar seguro, prados fértiles para plantar tomatitos, altas vallas y una esposa embarazada a la que proteger... Su mundo chachiguay empezaba a adquirir consistencia tras sufrir un invierno lleno de miseria, y no quería arriesgarlo todo por dos presos que podrían ser peligrosos. Sin embargo, la sorpresa la dio T-Dog cuando habló y dijo cosas interesantes, quizá por primera vez en su existencia. Durante la segunda temporada, cuyo drama más profundo que tuvo fue cuando se quejó de que era el único negro del grupo, llegamos a creer que realmente su fichaje se debía a que los productores tenían miedo de que Shonda Rhimes les llamase racistas por no incluir suficientes negros, pero a lo largo de esta temporada hemos ido viendo que él, y todos en general, han evolucionado de forma muy interesante. Por fin nos aprendimos su nombre, y le vimos luchando y haciendo acto de presencia para que, de ese modo, en este capítulo haya podido tener una despedida dramática. Sí, se han cargado a T-Dog y, lo más importante, ¡fue emocionante! Casi me caí de la silla cuando el zombi se acercó a él y realmente le mordió. Y tan solo estábamos en el cuarto capítulo... por lo que esto es un simple aperitivo de lo que nos tiene preparado la temporada.

Sin embargo, la muerte del valiente guerrero, que se sacrificó por Carol, ni siquiera fue el plato fuerte del episodio. Lo natural en The Walking Dead y en las series en general es que, cuando planean matar a un protagonista, decidan centrar el capítulo en él, como ya sucedió con personajes como Sophia, Dale o Shane, pero no es nada habitual que una serie decida liquidar a dos personajes vitales en el mismo capítulo. Me estoy refiriendo, por supuesto, a la muerte del personaje más odioso del grupo. Lori es tonta, y eso es una verdad universal, como las matemáticas, pero durante esta temporada la hemos visto crecer a un nivel personal, mental y existencial muy logrado. Sus conversaciones con Rick por fin fueron emocionantes, y ella soltó algunas perlas dignas de enmarcar en la pared, como "Oye, soy una esposa de mierda y no voy a ganar ningún premio a la madre del año" aunque, irónicamente, en su despedida final demostró que sí debería ganarlo. Cuando se vio atrapada junto a Maggie y Carl, y se puso de parto (en el peor momento, cómo no) hubo algunas complicaciones, y tuvo que tomar una decisión muy dura, dar su vida para que su hijo pudiera nacer. Ello nos dejó la que quizá sea la escena más emotiva de la serie, cuando se despide de Carl y le dice que, aunque el mundo sea cruel, él debe hacer lo correcto, aunque no siempre sea lo más fácil. Hubo lágrimas, muchas lágrimas en los ojos de Rick, pero no en los de Carl, que se vio obligado a "rematar" a su propia madre. 


El capítulo ha dejado en el aire muchísimas historias que podrían dar mucho juego, como la huida de Carol, un personaje que no para de crecer, el destino del bebé, las intrigas de Michonne en el siniestro pueblecito del Gobernador, del que se está enamorando peligrosamente Andrea, y muchas más. Aunque, ciertamente, mi opinión personal es que Andrea y Michonne están enamoradas la una de la otra. Qué casualidad fue que, al hablar con Merle, ella recordase que él la llamó lesbiana y luego tener una mirada tan intensa con Michonne... aunque quizá solo sean chorradas mías.
Si The Walking Dead continua con esta tendencia  podemos esperar una temporada brillante. Impaciente por ver el siguiente capítulo.


-RIP Lori y RIP T-Dog, descansad en paz-

5 comentarios:

  1. Bueno, bueno, bueno....

    Creo que no he llorado tanto en esta serie como con este capítulo. ¡Que digo! nunca había llorado con esta serie. Alguna muerte, me había emocionado, pero no para llorar.

    Yo cuando vi que el zombie se acercaba a T-Dog, dije... Ya está, este está muerto. Y no pensé en nadie más. Dos muertes en un capítulo?!?!?!?!?!?!

    Y más Lori, después del cambio que ha tenido. Reconozco que ella y su hijo podrían haber muerto en la segunda temporada. Pero al ver sus cambios pensé... A lo mejor tienen cabida en la serie, y ahora esto....

    Aixxx, a mi me ha encantado este capítulo. Aunque debo decir que cuando vi que se lo pasaban tan bien y estaban tan tranquilos, me dije a mi misma, hoy muere alguien.

    Estoy esperando como loca el siguiente. ¿Dónde está Carol??????

    En cuanto al pequeño pueblo del gobernador, debo decir que es un idílico lugar que esconde más que enseña. Andrea no parece lesbiana, parece bisexual, pues le pone ojitos al gobernador, Philip, como también a Michonne.

    Saludos!!!

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    1. Sí!! Eso mismo ha sido lo sorprendente del capi. Algunas muertes podían emocionar más o menos, como las de Dale o Amy, pero con la de Lori realmente daban ganas de llorar. Se han lucido con su despedida, ha sido trágica y atroz, pero también hermosa en cierto sentido.

      Esperemos que Carol esté bien, ojalá se reúna con Andrea, sería irónico que las dos a las que el grupo dan por muertas estuvieran tan ricamente tomando el té a salvo en el pueblecito. Además, Andrea se separó del grupo por lanzarse a proteger precisamente a Carol, así que podría surgir una bonita amistad...

      El matiz que comentas de Andrea la verdad es que tiene todo el sentido del mundo, es lógico pensar que sea bisexual y no solo lesbiana, de hecho en la 2ª temp ella tuvo el momento paquete con Shane. Habrá que ver cómo acaba su relación con el Gobernador, aunque me da a mí que no lo hará muy bien...

      Saludos!

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