Crítica del 4x01 "America the Beautiful" de Outlander: El sueño americano

10/11/18


Tras muchísimo tiempo de espera, Outlander por fin ha regresado, y lo ha hecho con un episodio que sienta las bases de ese nuevo mundo a explorar, salvaje y peligroso, que es América. Pero no solo un nuevo mundo se nos presenta en la serie, sino también una nueva etapa: ahora, los Fraser tendrán que enfrentarse a un continente y a dinámicas muy diferentes de aquellas que nos enamoraron en la primera temporada. ¿Lograrán enamorarnos de nuevo en América? El primer episodio, aunque no especialmente brillante, conmueve y promete...


Siempre he escuchado a muchos fans decir que cuando mejor funciona Outlander es en Escocia. Y lo cierto es que esa afirmación tiene mucho de verdad: el paisaje, la historia y esa magia tan particular de las Highlands siempre han sentado de maravilla a la serie, y la etapa en Francia quizá sea (incluso con todos sus méritos) una de las más flojas o, como mínimo, de las menos apasionantes. Pero no menos cierto es que Outlander es una serie que mira hacia delante, que siempre está en busca de nuevas aventuras (su razón de ser), y América es un continente lleno de tantas posibilidades, de tantos desafíos, que resulta estimulante imaginar lo que los Fraser podrían vivir allí.

"America the Beautiful" condensa bastante bien lo que es Outlander: una serie donde, como en la vida, puede pasar lo más bonito y lo más terrible. La vida y la muerte se dan de la mano, y la propia Claire es consciente de que aquello que tiene junto a Jamie, aquel matrimonio que tantísimo les ha costado construir, podría desaparecer en el momento más inesperado. El episodio se estructura en ese sentido: comienza con muerte, se desarrolla con lo mejor de la vida –Claire y Jaime tentados con las oportunidades que ofrece América, y se cierra de nuevo con muerte y la peor de las lecciones, pues Stephen Bonnet viene a simbolizar a la perfección lo que es América: un lugar salvaje y poco agradecido. El "sueño americano" es un todo vale; puedes cosechar tu éxito pisoteando tanto a los nativos americanos como a tus compañeros europeos.

No estoy llorando, TÚ estás llorando.

Mención aparte merece la escena de Ian y Jamie. Outlander, de nuevo, vuelve a lidiar de forma sobresaliente con un tema poco tratado en televisión: la violencia sexual a hombres. En este caso, además, con un matiz más original, pues la agresora era una mujer. Donde otras series hubieran hecho chistes y mofas de mal gusto ("vaya, tuvo que acostarse con un pivón como Geillis, qué pena jeje"), Outlander hace una introspección más seria y realista del dolor que arrastra un chico al que una mujer mucho mayor y más poderosa obligó a hacer cosas que no quería.

El episodio ha sido, en general, bastante bueno, aunque quizá no haya terminado de despegar (al menos hasta el final). He echado en falta que hubiera algo más de continuidad entre el final de la pasada temporada y este episodio. Ese salto de cuatro meses en el tiempo ha impedido que viéramos como los Fraser se asentaban en Carolina del Norte tras el naufragio; los hemos encontrado ya directamente en una situación de relativa estabilidad que no se terminaba de corresponder con lo que yo esperaba ver –un poco más de aventura buscando dónde instalarse, de emoción al reencontrarse con los otros. Y también me gustaría ver un poco más de Fergus y Marsali, tratados de forma demasiado secundaria. 


Por lo demás, ha sido un capítulo con mucha ternura que ha presentado de forma atractiva esa dualidad de América: lo sucedido al final, que se sintió como un bofetón (qué buena actriz es Caitriona Balfe, no nos la merecemos), nos despertaba del sueño y nos recordaba que no les va a ser tan fácil construir una vida juntos en ese continente donde, doscientos años después, nacerá Brianna. Y en un futuro más próximo, en 1775, estallará otra guerra... en la que, por cierto, España participará del lado de los americanos, recuperando al final como recompensa la Florida y Menorca (ups, spoiler). Los ingleses morderán el polvo, para alegría de Jamie...

Me apasiona la historia de América, y algo me dice que Outlander va a marcarse una gran cuarta temporada. Es el nuevo gran continente que merecen los Fraser. Y aunque, como ya comentaba antes, no es Escocia, probablemente tampoco necesite serlo. Su esencia, como ya vimos en la escena de la taberna, viaja con Jaime y el resto de escoceses... será una gozada ver todo lo que son capaces de construir; siempre, eso sí, con los ventajosos spoilers de Claire para caer, de una vez por todas, en el lado vencedor de la Historia.

¿Qué os ha parecido a vosotros y vosotras el episodio? Me encantaría leer vuestra opinión. De momento toca esperar para el siguiente hasta el 11 de noviembre...


Isidro López (@Drolope)

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho la critica realizada hacia el capitulo, completa y sin spoilers, es una serie que no conocía y gracias a que descubrí tu blog la he conocido llegando a quedarme intrigada y con ganas de comenzarla para poder descubrir la historia que hay detrás de ella.

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