Broadchurch dice adiós en su mejor momento

19/4/17

Tercera temporada de 'Broadchurch'

Estos días están siendo de gran pesambre para los seriéfilos. Primero Big Little Lies, luego Girls, y ahora nos toca despedir a otra serie de esas que dejan huella: Broadchurch. Nadie lo hubiera visto venir al comienzo, cuando Ellie y Alec buscaban al asesino de Danny Latimer y todo apuntaba a que la historia quedaría en una única temporada, pero lo cierto es que esta serie británica ha sabido ser muy inteligente al reinventarse, moviéndose siempre hacia delante; no deja de tener cierta ironía que el caso de su tercera temporada haya sido el más complejo y fascinante de toda la serie, despidiéndola como se merece.

¡Spoilers importantes a partir de aquí!

Alec, Tercera temporada de 'Broadchurch'Alec, Tercera temporada de 'Broadchurch'
Alec, Tercera temporada de 'Broadchurch'Alec, Tercera temporada de 'Broadchurch'
Solo por esta escena Broadchurch ya merece todos los premios.

Ya apuntaba al comienzo de la temporada lo mucho que prometía, y me alegra que el gran nivel se haya mantenido los ocho episodios –los británicos son así con sus series, enseguida cierran el chiringuito y a otra cosa–. La segunda temporada también me gustó (James D'Arcy es dueño de mi corazón), pero el caso de las primas asesinadas está a años luz del interés que me ha despertado el de Trish Winterman (gran trabajo de Julie Hesmondhalgh). Así, la tercera temporada de Broadchurch se ha convertido en una importante y afiladísima crítica a la cultura de la violación, donde se han denunciado conceptos como el "slut-shaming" y la culpabilización de la víctima por parte de la sociedad y el propio sistema, al tiempo que se lidiaba con el dolor de Trish con esa sensibilidad, inteligencia y respeto que siempre ha tenido Broadchurch.

Mucho se ha criticado el papel de los Latimer esta temporada; he llegado incluso a leer a algunos fans diciendo que "sobraban". Y bien es cierto que Mark Latimer no es el mejor personaje de la serie (soy incapaz de creerme como actor a Andrew Buchan), pero yo sí creo que los Latimer han sido necesarios. Una de las cosas que más me gusta de Broadchurch es que explora el "más allá": la serie es consciente de que estas historias no terminan con la captura del asesino, y me ha resultado muy interesante ver cómo los Latimer –en especial, Beth–, han tenido que evolucionar y convertirse en algo nuevo para sobrevivir. Enlazar a Beth con Trish nos ha dejado escenas muy potentes y tiernas; ayudando a los demás es como Beth logró sobreponerse a su propio dolor. Y esa escena tan íntima del final entre Beth y Mark, admitiendo que se quieren pero necesitan seguir caminos separados, fue el cierre perfecto para una historia que ha explorado como pocas los efectos que produce, a largo plazo, perder a un hijo.

Tercera temporada de 'Broadchurch'

Las tramas secundarias de la periodista Maggie y el reverendo Paul han sido simpáticas, funcionando bien como "complemento" y dando más perspectiva, aunque no les acabé de ver demasiado interés en ningún momento –lo siento, Arthur Darvill, pero tu personaje siempre me ha dado igual–. Creo que casi todos estaremos de acuerdo en que la historia estrella, incluso más que la de los Latimer, ha sido la de Trish. La investigación del caso nos mantuvo en vilo hasta el último momento, y finalmente el violador resultó ser el hijo de uno de los sospechosos; apenas un chiquillo de dieciséis años que fue incitado por Leo, la "mierdecilla arrogante" que Ellie despreció desde el primer minuto en que le conoció. Inquietante y perturbadora, Broadchurch advierte así sobre los peligros de la masculinidad tóxica y la forma en que el machismo se ha asentado en los hombres más jóvenes, algo que también queda reflejado en la situación tan difícil que vive la propia hija de Alec.

Ha sido una temporada brillante y muy emocionante. David Tennant y Olivia Colman han estado mejores que nunca, demostrando que Alec Hardy y Ellie Miller son una de las parejas de detectives con más química de la televisión. Esa escena final entre ellos, brusca y un tanto desconcertante, define muy bien su relación: áspera, íntima, llena de confianza, e incluso un poco grotesca a ratos. No me importaría volver a verles de nuevo –sus rostros tan expresivos son el alma de Broadchurch–, pero las tramas se han cerrado tan bien que me siento satisfecho tal y como quedan las cosas. La serie ha logrado ir in crescendo en su temporada final, y es para aplaudir que haya terminado su viaje por lo alto. Gracias por tanto, chicos. 

Alec y Ellie, Tercera temporada de 'Broadchurch'


Isidro López (@Drolope)

2 comentarios:

  1. Coincido por completo. Maravillosa.
    Entre paréntesis, empecé a ver esta serie por recomendación de este blog.

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    Respuestas
    1. Me alegra mucho saber eso :)

      Ha sido una gran serie. Quizá demasiado corta, pero en fin, ya sabemos cómo son los británicos para las series...

      Saludos!

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