5 secundarias roba-escenas

3/11/13


Suele ocurrir en unas cuantas series, y seguro que solo con leer el título ya habréis pensado en alguno. Me estoy refiriendo a los secundarios roba-escenas, esos personajes que en un principio comienzan siendo muy intrascendentes pero que le acaban gustando tanto al público que incluso terminan por volverse regulares. Son personajes que estaban destinados a ser un pequeño relleno, un mini-extra, pero que por distintos motivos -su potencial, el carisma del actor- terminan llamando la atención de los espectadores, y ahí es cuando los guionistas descubren que, casi sin buscarla, les ha surgido una pequeña joya en bruto que deciden aprovechar en condiciones. Ahí van cinco casos que han llamado especialmente mi atención:


*Nota: El hecho de que las cinco sean mujeres es una coincidencia, no pretendía excluir a los hombres, simplemente han sido ellas las primeras que me han venido a la cabeza.


Donna Paulsen; Suits


Seré sincero: ha sido Donna la que me ha inspirado para redactar esta entrada. Si buscas en un diccionario inglés la palabra awesome, al lado aparece una foto suya. Ella es más guay que el resto de la humanidad, y esto es así. A lo largo de la primera temporada de Suits la vemos en contadas ocasiones. Ella es la inseparable secretaria de Harvey Specter, y se dedica a dar consejos y a soltar algunas de las mejores one-liners de la serie. Es en la segunda temporada cuando su personaje comienza a tener más presencia y a protagonizar tramas más consistentes y mucho más interesantes. Y nosotros lo agradecemos muchísimo, porque Donna es mucha Donna. Verla caminar ya es toda una experiencia. Todo esto hay que agradecérselo a Sarah Rafferty, una gran actriz muy, muy expresiva -en serio, fijaros bien en sus gestos- que hace posible que la awesomeness de Donna alcance cuotas épicas. Cuando os encontréis ante un dilema, debéis preguntaros; ¿qué haría Donna?


Karen McCluskey; Desperate Housewives


Es imposible olvidar a la señora McCluskey, esa anciana cascarrabias de gran corazón que le hacía la vida imposible a Lynette y que interpretó Kathryn Joosten, una actriz que falleció el año pasado y que muchos recordarán también por su papel en The West Wing. Ella era ácida, desagradable y decía chistes de muy mal gusto, pero todos sabíamos que en realidad tenía un gran fondo. Apareció por primera vez como secundaria en un episodio de la primera temporada de Mujeres Desesperadas, pero gustó tanto que con el tiempo llegó a protagonizar tramas mucho más interesantes, como cuando se echó novio -ese Roy- o su historia de la temporada final que nos saltó las lágrimas a más de uno. Fue en esos momentos finales cuando, al recibir el apoyo de las desesperadas, comprendió que había conseguido algo que en la primera temporada parecía imposible: ellas se habían convertido en auténticas amigas suyas, no estaba sola. Sin ir más lejos, algunos la han llamado, dejando a Edie a un margen, la 'Quinta Desesperada'. Y realmente lo era.


Pamela Swynford de Beaufort; True Blood


También conocida simplemente como 'Pam'. Ella es la vampiresa con más estilo y glamour de todo el sobrenatural universo de la polémica serie de HBO cuyo epicentro parecen ser Sookie y su vagina. True Blood no sería lo mismo sin Pam y eso que, curiosamente, al principio era poco más que una extra. La conocimos en el Fangtasia. Ella era la sombría y sarcástica acompañante de Eric Northman, o el vikingo buenorro, como prefiráis. Con el paso de las temporadas hemos ido profundizando más en ella, en su personalidad y en su backstory con Eric, y me atrevería a decir que la mitad de las mejores frases de True Blood -y mirad que tiene unas cuantas- son de ella. Tiene una habilidad especial para poner apodos a las personas, Fairy Vagina lo sabe, y nos ha dado grandes momentos. Gracias, Kristin Bauer, por dar vida a uno de los pocos personajes de True Blood que no hemos querido que muriera en algún momento.


Joan Holloway; Mad Men


¿Podría ser Joan Holloway la abuela de Donna Paulsen de 'Suits'? No lo descarto. Ambas son secretarias, pelirrojas, y ambas tienen cuerpos de infarto que cubren con vestidos que parece que hayan sido creados expresamente para que ellas los luzcan. ¿Hay algún hombre, mujer, animal o planta que no se sienta atraído por Joan? Probablemente no. Christina Hendricks impresiona, y mucho (¡aunque no es pelirroja natural!). Ella es otro ejemplo de lo que os vengo diciendo desde el principio de la entrada; en un principio iba a ser un personaje muy secundario, pero gustó tanto que decidieron potenciarla, y ahora hemos llegado a un punto en que Mad Men no se concibe sin Joan Holloway -nunca Harris-. Su trama de la tercera temporada fue una de las mejores de toda la serie, y cada vez que abre la boca dice algo que merece ser enmarcado. El mundo necesita más Joans.


Sally Draper; Mad Men


Sé que estoy repitiendo serie, pero no podía hacer una lista de estas características sin mencionar a la que para mí ha sido otro de los grandes descubrimientos de Mad Men: Sally Draper, la hija del sufrido Don Draper. Al principio de la serie la vemos siendo lo que era en aquel entonces, una niña, y desde entonces presenciamos su genial desarrollo hasta convertirse en la traumatizada adolescente que es ahora, una chica con graves mummy and daddy issues. Su relación con Don es una de las que a mí, personalmente, más me interesa de la serie. Por desgracia no podemos decir lo mismo del camaleónico- ¿pilláis el chiste?- hijo varón de Don, Bobby, que ha experimentado más lavados de cara que Belén Esteban. Dicen las malas lenguas que Betty se come a un Bobby cada cierto tiempo. De todas formas no es que sean una gran pérdida, los actores que lo han interpretado siempre apestan. Menos mal que tenemos a Sally y a Kiernan Shipka.

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