Crítica del 5x04 “Murder, He wrote” de Castle

21/9/13

Después de dos capítulos en los que hemos podido ver, entre otras cosas, la vuelta al trabajo de Beckett, la reconciliación de Esposito y Ryan, a Gates admirando a Castle (aunque por poco tiempo) o la partida de Alexis a la universidad, a los protagonistas les toca por fin disfrutar de un tiempo para ellos y deciden irse de fin de semana romántico a los Hamptons, aunque cada uno con su propia excusa, que tiene que seguir siendo secreto...

Yo pensé: “¡Ay, qué bien, qué bonito todo!”, ingenua de mí, porque aunque un capítulo parezca que vaya a tener mucho Caskett, ya se encargarán los guionistas de hacerlo desaparecer... Para empezar, después del 5x03 "Secret’s safe with me", Martha y Alexis ya se han enterado de la relación entre Castle y Beckett, y ¿cuánto más va a tardar en ser un secreto a voces? Ryan y Esposito, que son muy curiosos (forma maja de decir que son unos cotillas), se ponen a investigar quién es el nuevo novio de Beckett. Al final es Ryan quien se entera, pero como es tan majo, les guarda el secreto.

"I'm not going to deny that I've brought
other women up here, but, um...
none of them were you"
Ya en los Hamptons tenemos a una Kate admirada por la casa de Castle, y le surgen muchas dudas por la impresión que le causa un estilo de vida al que no está acostumbrada y por momentos parece que no vaya a poder con todo lo que se le viene encima por tener un novio rico, además de que no deja de pensar en que Castle habría estado con muchas más antes que con ella. Pero ahí está Castle, siempre tan mono y enamorando con sus palabras, que la acaba convenciendo (y a mí también me convencería). Pero todo el romanticismo del campo y el mar se esfuma cuando un hombre cae muerto en la piscina justo delante de sus narices. Venga, va, me esperaría que hubieran ido Esposito y Ryan a espiar a Castle, pero no esto. Y para cosas inesperadas, a pesar de que siempre es Beckett la que piensa en el trabajo, para una vez que la pobre quiere disfrutar de la vida, a Castle no le da la gana porque se obsesiona de tal manera con el cadáver de su piscina, que no para hasta que se ponen manos a la obra en la investigación. 

Una de las cosas que me gustan de esta serie es eso de que de vez en cuando metan algún capítulo con personajes nuevos, que aporta mucha frescura ver caras diferentes. El policía de los Hamptons es un poco torpe, todo hay que decirlo, y está muerto de miedo porque jamás en su vida ha tenido que hacer frente a un caso de homicidio. Es normal su sorpresa cuando descubre quién es Beckett, quien acaba, en cierto modo obligada por la insistencia de Castle, ayudando en la investigación, y hasta en el arresto del culpable. Por otro lado, menos mal que ayudaron, porque con los nervios que me llevaba el policía, capaz que el asesino se les hubiera ido corriendo… 

Y bueno, a pesar de que no es todo lo romántico que esperábamos, o que los propios personajes esperaban, también tenemos momentos de Caskett, que después de tanto ajetreo, también estaba bien merecido. 



Doralicia (@Doralais)


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